El sistema de sanación denominado como Reiki Usui fue desarrollado inicialmente por el Maestro Usui. El Maestro Usui expresó claramente su deseo de poner al alcance de cualquiera este sistema de sanación, mostrando siempre una rotunda oposición a que nadie pretendiera hacerlo exclusivo de unos pocos. Sin embargo, la evolución del Reiki no ha seguido el camino de bondad y amor que marcó el Maestro. En realidad, prácticamente ninguno de estos sistemas de sanación orientales ha seguido un camino de desarrollo verdaderamente espiritual.
En la actualidad convertirse en Maestro de estos sistemas se reduce a poder pagar los carísimos cursos en los que supuestos "maestros" comparten el conocimiento contigo. Un conocimiento pagado a precio de caviar ruso auténtico. Estos cursos duran unos pocos días y no te enseñan realmente o bien te enseñan lo justo. Pero eso sí, luego te otorgan un bonito diploma que podrás colgar en la pared, y decir: "Ya soy Maestro". Maestro de fin de semana, pero maestro diplomado. El papelito colgado en la pared es lo importante. Mientras tanto, los "grandes maestros" purifican sus espíritus gastando con sufrimiento el dinero que a su pesar se han visto obligados a ganar impartiendo un cursillo de un par de días.
El Reiki quizás sea el ejemplo más vergonzoso del grado de prostitución al que algunos someten a estos sistemas de sanación.
Si algunos "maestros" utilizan estos sistemas para aumentar los números de su cuenta corriente, están en su derecho de hacerlo. En las democracias modernas rige el principio de libre mercado, y cualquiera está legitimado para crear una empresa. Lo que resulta hipócrita es que insistan en hacerse pasar por personas que siguen una vía espiritual, cuando ocultan el conocimiento real para maximizar en términos de beneficio económico los conocimientos que poseen. No se trata de ayudar a las personas, se trata de ganar dinero. Cuanto menos enseñe, más cursos puedo dar, y más dinero gano. Por supuesto, todo ello bien decorado bajo pretextos de crecimiento espiritual.
Lo más sangrante no es que exploten una vía de ayuda como máquina de hacer dinero, sino que además intenten siempre proteger legalmente esos conocimientos para que todo el que quiera acceder a ellos tenga que pagar. Y para intentar impedir que nadie reduzca su margen de beneficios difundiendo esos conocimientos. Lo que no entienden estos comerciantes espirituales es que se están apropiando de algo que no les pertenece.
Muchos "maestros" han abandonado hace tiempo el espíritu del Maestro Usui.